8 de marzo. Día Internacional de la Mujer

Fecha: 8 de marzo de 2016

En el marco del Día Internacional de la Mujer, celebrado alrededor del mundo el 8 de marzo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha determinado que el tema de este 2016 sea "Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género", buscando arrojar luz sobre la persistente inequidad de género y las estructuras, todavía endebles, mediante las cuales se persigue garantizar el acceso de las mujeres a una diversidad de derechos.

En ese sentido, desde 1977, año en el que la Asamblea General de la ONU establece esta celebración, y posteriormente con la creación de la plataforma de acción de Beijing en 1995, la Organización ha refrendado la necesidad de generar estrategias y desarrollar acciones objetivas para mejorar las condiciones de la mujer de cara a fenómenos como la pobreza, la explotación sexual,  la violencia y la desigualdad de género en relación a un sinnúmero de ámbitos, donde sobresalen el salario, el acceso a la educación y a servicios de salud adecuados para las necesidades particulares del género femenino, así como las asimetrías presentes en el ámbito doméstico en cuanto a la distribución del trabajo doméstico no remunerado.

Debe reconocerse que, desde principios del siglo pasado, diversos factores ­–como la germinación de movimientos de la mujer y de cuerpos teóricos y empíricos de estudios feministas– generaron el contexto para que estas avanzaran en términos de una autonomía política, concretamente en cuanto a la proliferación y establecimiento del sufragio femenino en prácticamente todo el mundo, y económica, representada principalmente por el incremento de su participación en el mercado de trabajo. No obstante, la problemática se mantiene, pues de acuerdo a la filósofa Martha Nussbaum, en comparación a los hombres, en la mayor parte del mundo las mujeres están peor alimentadas, su escolaridad y sus ingresos suelen ser menores y se encuentran expuestas a la violencia, el abuso y a la discriminación de género, en un contexto en el que a menudo cargan con la doble responsabilidad que deriva del empleo y de los cuidados y tareas del hogar.

De manera concreta, en cuanto a la violencia, ONU Mujeres estima que una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia física o sexual y en algunas naciones el porcentaje de víctimas asciende hasta un 70% del total de la población femenina. Adicionalmente, la entidad especializada en temas de género de Naciones Unidas señala que existen alrededor de 200 millones de niñas y mujeres de 30 países que han sufrido algún tipo de mutilación o ablación genital femenina.

En lo que respecta al empoderamiento de las mujeres, dicha organización indica que en 2013 la relación entre hombres con empleo se ubicó en un 72.2%, mientras que en mujeres fue del 47.1%. Igualmente, las mujeres ganaban en ese año entre un 60% y 75% del salario promedio de los hombres, en parte como consecuencia de su mayor propensión a trabajar en el sector informal.

Por lo que al trabajo del hogar se refiere, hoy reconocido como una de las manifestaciones más recurrentes del trabajo no remunerado, las mujeres suelen dedicar hasta tres horas más que los hombres en labores domésticas y hasta 10 veces más de su tiempo en el cuidado hijos o personas mayores, lo cual se condice con la OCDE, quien señalaba en su informe de 2013 sobre la medición del bienestar “¿Cómo la vida?” que las mujeres suelen tener menos tiempo disponible para la recreación y el cuidado personal que los hombres debido a las largas horas que estas dedican a las actividades domésticas no remuneradas como el cuidado de niños y de otros familiares dependientes como pueden ser los niños y los adultos mayores.

En un mundo donde las mujeres representan el 50% de la población es inaceptable que existan brechas tan significativas y es una tarea de ambos géneros conseguir una igualdad y equidad que no sólo proteja sin distinciones los derechos de las personas, sino que también les permita crecer y avanzar de manera equilibrada, libres de violencia, abuso o discriminación. 

*Nota elaborada por Ricardo Irra con información de ONU Mujeres, de OCDE y de la Oficina Censal de Estados Unidos